martes, 12 de abril de 2011

Inolvidablemente.

Salí temprano, como todos las mañanas a dejar a sophie al jardín de infantes, abrí el portón y camine apresurada por la avenida, mientras sophie en su cochecito jugaba con un pequeño labial de plástico que le habían regalado para navidad hace un par de días atrás, yo pensaba en como había pasado tan rápidamente el tiempo, como sophie había crecido tanto, ¿En que momento necesito de un jardín para pasar sus días? ¿Fue mi trabajo el que me obligo? ¿O fue la monotonía de nuestros días juntas la que la hizo alejarse?... Parecía ayer cuando me entere aterrada que estaba embarazada. (Con diecinueve años esa es una noticia difícil de digerir). Para mi el tiempo es como un tren que no alcanzas a tomar, lo escuchas cerca , entonces corres , te apresuras y al llegar a la plataforma solo sientes el temblor en tus pies y el ventiscón n el rostro que deja el ultimo vagón, levantas la mirada y los vez alejarse lentamente en el paisaje. Creo que el tiempo pasa frente a mí y no lo logro alcanzar.

Rápidamente llegue al lugar donde sophie pasa la mayor parte de su tiempo, la baje del coche y la deje en su sala.como todas las mañanas le di un beso y le dije que la amaba.Mire mi reloj y note que como todos los días iba atrasada , creo que de alguna u otra forma esa fue la forma en que llegue a este mundo.Nunca he llegado puntual a ningún evento ni lugar, y dudo que alguna vez lo haga, redoble el paso ,y al apresurarme ,al mover mis piernas con rapidez escuche ese dulce sonido que yo tanto amaba ,ese pequeño placer que esta desdichada vida podía entregarme , el sonido de mis tacones golpeando el pavimento , el tic- tac de mis estilettos como siempre retrasados ,caminando por calles con baches y agujeros que seguramente no merecían tocarlos.
Ese DIA fue especialmente extraño, era verano pero había llovido toda la noche, esa mañana fue fría y nublada, casi llegando al trabajo mi memoria se apodero de mi ser, tal vez fue el clima, tal vez el tic-tac de mis zapatos, tal vez fue la mera necesidad de recordarlo .Las tardes de otoño que había pasado junto a Andrés volvían como fotografías rimbombantes llenas de color, alegría y sentimiento. Si cerraba los ojos y me concentraba solo un poco podía sentir el aroma de su cuello al abrazarnos.
Varias estaciones habían pasado ya desde esos encuentros fugaces y mágicos. Yo por mi parte ya había perdido su rastro, y el (por suerte) el mió.
Recordé con nostalgia el día en que me invito a caminar. Me llamó desde una cabina y no dijo más que eso…

-“Amelia, ¿vamos a caminar?, solo di si o no…-

-“¿a caminar donde?- pregunte con voz risueña.

-Amelia! Solo di si o no.- respondió con voz autoritaria e interesante .

- ¿A que hora y donde?.- respondí con voz sumisa.

- En rondizzoni con panamericana , al medio día.

- Ahí estaré.- dije segura y colgué.

Al otro día llegue retrasada, obviamente. Al llegar lo vi desde el otro lado de la avenida , fumaba un cigarrillo , usaba un largo abrigo azul y sus botas de la época .Mientras me acercaba el sonreía satisfecho . Me beso fuerte y elogio mi atuendo.Lo tome del brazo y fuimos a caminar al parque.Caminamos buen rato ( en ese lugar ya no se escuchaba el dulce sonido de mi tacones,solo oía las hojas bajo las suelas de Andrés), nos sentamos un momento a mirar la laguna , mientras el me abrazaba y acariciaba mi pelo, sus abrazos eran increíblemente reconfortantes,aun extraño sus abrazos.
Sin quitar sus ojos de la turbia agua , me invito a su casa.

- A escuchar música, una taza de café…- dijo manteniendo el abrazo.
- Talvez toque alguna melodía para ti…

Sin pensarlo accedí.

Caminamos solo un par de cuadras, llegamos a un antiguo cite que tenia una extensa corrida de pequeñas casas solo por un costado del estrecho pasaje. Abrió la puerta y salio su gato…(todos los hombres que he tenido en mi vida han tenido gatos)…
Preparo un delicioso café con aroma a chocolate. En su pieza había una repisa repleta de zapatos y antigüedades por doquier . Su cama era de grueso fierro dorado, tenia un pequeño escritorio con una maquina de escribir , conversábamos de la vida mientras billie holliday armonizaba el encuentro .Me contó acerca de su padre y su mala relación, de cómo sus ideales políticos los separaban hasta casi enemistarlos. Para distraerlo le contaba de mi y sophie de sus locuras y de como se ve la vida cuando se tienen solo dos años, de la simplicidad de la vida cuando no se tienen preocupaciones, ni responsabilidades.
-¿Qué es lo que mas le gusta a sophie?.- pregunto curioso.

Me tome mi tiempo y la recordé reventando burbujas , corriendo para alcanzarlas , riendo solo con que yo soplara la varilla con jabón.

Andrés rió y dijo “ojala hubiese algo tan simple en la vida que me hiciera tan feliz”…

-¿Y la música?.- pregunte.

- La música no tiene nada de simple-. respondio.
Si había algo que me gustaba de Andrés era su pasión y amor por la música, la manera en que cerraba los ojos al tocar, como se encogía cuando tocaba alguna nota que lo hacia vibrar , como miraba altanero al publico cuando llegaba a los acordes mas difíciles de llegar. El interpretando cualquier instrumento me parecía definitivamente excitante .
Le pregunte si aun tocaba su acordeón. El sin responder se levanto y tomo una antigua maleta rectangular de cuero café oscuro , la dejo sobre la cama , abrió los pequeños broches de metal y saco su hermoso acordeón de color conchevino, puso un piso enfrente de mi , se colgó el acordeón en sus hombros y mirándome a los ojos fijamente comenzó a tocar mis melodías favoritas de Yann Tiersen, me miraba con amor, con temor de entregarme lo que me estaba entregándo. devez en cuando cerraba los ojos para recordar las notas que ya hace tiempo no tocaba. Su música me hacia sentir plena, eterna , inolvidable , importante… Después de buen rato se saco el acordeón y lo guardo en la maleta , me pare frente a el y en silencio , sin decir nada lo bese en el cuello y desabroche su pantalón , el me acariciaba el pelo … Luego lo bese en los labios y lo empuje suavemente hacia la cama , encima de el me quite la blusa …
Después de horas de estímulos y caricias me abrazo por la espalda y me embistió, lo hizo tan fuerte como pudo, sin descansar , sin dejar de sentir…
Cuando todo termino me quede a su lado mirándolo fijamente , memorizando cada detalle de su rostro , para no olvidarlo .Sus pestañas rizadas , su mirada penetrante , sus labios gruesos , su nariz prominente , su peinado indestructible , su cara , sus manos, su música… Andrés no era precisamente un hombre fácil de olvidar.Lo bese en la mejilla suavemente para despertarlo…

-Ya me tengo que ir…-susurré.

-Eso estuvo increíble Amelia…

-Andrés grabe cada detalle de ti, eres oficialmente inolvidable, ni tu,ni tus melodías.

sábado, 26 de junio de 2010

Adios Don Tenorio.-


Antonieta miraba sus sonrisas esquivas...
Su felicidad temerosa...
Ansiosa por aparecer... por ser vista...

Ella desconocía a este individuo, que bajo la sombra fría y tenue de los árboles del parque, adornaban el reencuentro...

El ya no era el mismo hombre pintoso, vivaz, ansioso de vivir que había conocido ya hace años...
El hombre que se presentaba frente a Antonieta era un hombre cansado...
Cansado de vivir... de estudiar... de la decepción... de la soledad...de recorrer Santiago y sus Pasadizos más recónditos...
De recorrerlos sin nadie que lo acompañara...cansado de que
Nadie escuchara sus excentricidades... su locura y pasión por la música...de que
Nadie elogiara su buen gusto por la ropa y el amor por estos años que ya nadie aprecia...
Antonieta se alejo... tomo el tren de las 12 y se alejo... deseando que si la vida los volviese a Juntar...encontraría a este hombre un poco más feliz y más seguro de sí...adios Don Andres.